Reseñas y fotos: el marketing gratuito que vende más que los anuncios
Las flores se compran por confianza. Quien envía normalmente no puede ver el ramo, no puede visitar la tienda, y muchas veces está en otra ciudad. Así que decide como decidimos todos ahora: mira tus fotos y lee lo que dicen los demás. Las dos cosas son gratis. Las dos se construyen con hábito, no con presupuesto.
Por qué las reseñas ganan a la publicidad
En un anuncio lo dices tú; en una reseña lo dice un desconocido. Cuando un comprador compara dos tiendas, las reseñas recientes son de lo más convincente que verá, y «recientes» importa tanto como las estrellas. Una tienda con reseñas frescas de este mes parece viva; otra mejor puntuada cuya última reseña es de hace un año parece cerrada.
El hábito que las construye
No necesitas muchas palabras, necesitas un momento y un enlace.
- Pídela en el mejor momento: justo después del mensaje de agradecimiento, no una semana más tarde.
- Que baste con un toque: un enlace directo a la reseña o un código QR en un SMS o en una tarjetita, como sugiere el propio Google.
- Responde a todas las reseñas, con amabilidad, Google recomienda responderlas y la respuesta es marketing para el siguiente lector.
- Nunca compres ni falsees reseñas. Google prohíbe ofrecer incentivos a cambio de reseñas, y una falsa que se descubre puede costar más de lo que aportan cincuenta auténticas.
Fotografía todo lo bueno que salga de tu mostrador
Una foto clara de cada ramo del que estés orgulloso, con luz de día, antes de que salga, esa es toda la técnica. En un mes tienes treinta imágenes reales para tu perfil y tus redes; en un año, un archivo que ningún banco de imágenes puede igualar. Es tu trabajo de verdad, y eso es exactamente lo que quiere ver quien compra. Las pautas de Google sobre fotos de empresa piden lo mismo: nítidas, bien iluminadas y fieles a la realidad.
Respuestas rápidas
¿Y las reseñas negativas?
Responde rápido, sin discutir: reconoce, explica brevemente, ofrece arreglarlo. Los futuros clientes te juzgan mucho más por la respuesta que por la queja.
Ese hábito de la foto, por cierto, rinde dos veces: en MaestroFlor, una foto clara del ramo terminado es también lo que libera el último 10 % de tu pago, antes de que las flores salgan de tu tienda. Así funciona el cobro.